BASES HISTORICAS DEL COOPERATIVISMO

El poder de los obreros no depende de sus ingresos, sino de su capacidad de compra, si se unen para efectuar sus compras podrán obtener el ahorro suficiente para crear sus propias empresas y genera empleo permanente, como lo expresaba en el siglo XIX el

“Médico de Los Pobres”, Dr. William King.

El desempleo

El desempleo masivo es uno de los problemas más graves de la sociedad. La gente se ve obligada a trabajar por menos dinero y las familias deben hacer esfuerzos extras para supervivir, además de recortar sus consumos afectando su salud y su capacidad productiva; en los países más pobres la gente se desplaza hacia otros países donde hay escasez de mano de obra, generalmente en labores que los nativos no desean realizar.

El desempleo en la Revolución Industrial y el capitalismo

En el pasado se han presentado situaciones parecidas como lo ocurrido en Europa en el siglo XIX, cuando se presentó un cambio en la utilización de la energía humana y de los animales, por la energía proveniente del vapor y de la energía eléctrica. A ese cambio se le llamó la “Revolución Industrial”, el poder pasó de manos de los dueños de las grandes haciendas que vivían de la explotación de la tierra y la ganadería, empleando muchos trabajadores campesinos, (que de esta forma recibían alimentos y vivienda),  a la de los dueños del capital; quienes con la apropiación de las máquinas y la energía de vapor y electricidad crearon las nuevas industrias, más rentables que la agricultura y ganadería, generando desempleo rural y condiciones deprimentes a los obreros urbanos, que tenían que vender su mano de obra a precios miserables, en talleres de explotación, apoyados en teorías capitalistas que los justificaban y que pregonaban que los más importante dentro de una empresa era el valor del dinero, por encima del valor del trabajo de los seres humanos, que podían comprar en condiciones ventajosas aprovechándose del exceso de oferta de mano de obra y de la escasez del dinero. Este período de la historia de la humanidad es muy importante para comprender las condiciones actuales, pues como respuesta a los abusos y maltratos de la clase empresarial a la población, surgieron dos corrientes de pensamiento que marcan la historia del siglo XX y afectan nuestra realidad aquí y ahora. Estas dos corrientes tomaron forma en lo que se conoció como el comunismo y el movimiento popular más poderoso del mundo: el cooperativismo.

El comunismo

El comunismo se constituyó como un sistema socioeconómico en países como la Unión Soviética, China y Cuba, en estos países en busca de igualdad entre los seres humanos, se restringió la libertad de elección de los empresarios privados y el Estado asumió el papel de gran empresario, generando trabajo y retribuyendo a las personas con lo apenas suficiente para la supervivencia, produciendo, distribuyendo y entregando a la población los bienes y servicios que necesitaban. A pesar de que la población recibía del Estado comunista las cosas más necesarias y de mantener un empleo asegurado, la ausencia de libertad empobreció las vidas de las personas. La pobreza tiene más que ver con la ausencia de libertad, que con la de recursos económicos, como lo expresó el economista Premio Nobel, Amartya Sen. El surgimiento de este modelo económico para afrontar la pobreza económica, generó una guerra permanente entre países que defendían, unos la prominencia del capital y otros el valor del trabajo humano, y obligó que surgieran a su vez acciones que mejoraban la situación de los trabajadores en los países capitalistas, para evitar su apoyo a los modelos comunistas y  paralelamente demandas de libertad y autonomía en los países comunistas, por parte de la población que veían empobrecer su vida, en contraprestación por el sacrificio que estaban haciendo.

Los cooperativistas

Los cooperativistas de otra parte, sin generar conflictos ni participar en guerras, optaron por unir a las personas que presentaban necesidades comunes, en empresas basadas en elevados principios humanos, como la libertad, la igualdad, la cooperación, la ayuda mutua y el esfuerzo propio, para desarrollar métodos que permitían la producción y una equitativa distribución de la riqueza. Métodos como el  control sobre los intereses pagados al capital aportado por los asociados a la empresa, distribuir los productos a precios corrientes del mercado evitando participar en los juegos caóticos del mercado, pero repartiendo de manera equitativa los excedentes del proceso económico entre los asociados activos y la comunidad en que se instalaban; luego, cuando surgieron muchas cooperativas en diferentes países, se integraron y crearon la organización, con más miembros realmente activos en el mundo: La Alianza Cooperativa Internacional ACI.

A finales del siglo XX, cayó el sistema comunista en los países más representativos como La Unión Soviética y el capitalismo volvió a su forma más radical llamada el neoliberalismo, lo que sumió a millones de familias del mundo, en la más humillante pobreza. En este mismo período de tiempo, de más de ciento cincuenta años, en el que cometieron abusos y restricciones a los derechos humanos, el cooperativismo se mantuvo, (en forma invisible y mimetizado como un camaleón) como la forma más eficaz de satisfacer la necesidades de los seres humanos, en todos los países del mundo, incluyendo a la Unión Soviética y los Estados Unidos, países más representativos del comunismo y el capitalismo.

¿El cooperativismo, ¿una opción?

Por ello es tan importante preguntarse: ¿Podrá el modelo socioeconómico cooperativo, en esta época de cambios, ser la alternativa para resolver los problemas más graves de la humanidad como son la pobreza y el hambre, fruto del egoísmo de empresarios capitalistas y las restricciones a las libertades fundamentales de las personas, típico de los regímenes comunistas?

Cooperativismo:

Sistema económico, movimiento, sector de la economía, modelo de empresa.

Para responder esta pregunta hay que entender el cooperativismo. Primero, como un sistema socioeconómico porque establece una manera diferente de satisfacer las necesidades de bienestar de la sociedad, por la forma como las personas, producen, distribuyen y acceden al consumo de los bienes y servicios que requieren, lo mismo que a los excedentes que se producen. Segundo, como un movimiento porque permite cohesionar grandes masas de población en todo el mundo, alineados por su contenido doctrinal de principios y valores que los hace diferentes y movilizan sus energías en el logro de aspiraciones colectivas, tercero, como un sector de la economía que agrupa a las empresas privadas sin ánimo de lucro, que se sustentan en la ayuda mutua y el esfuerzo propio, diferenciándolas de las empresas privadas con fines egoístas y las entidades sin ánimo de lucro con intereses de beneficencia o altruistas y cuarto como un modelo empresarial, cuyos procesos claves, dependen del crecimiento integral de las personas que se vinculan a ellas y no del capital que estén dispuestas a aportar.

Capitalismo: El mercado como regulador de la economía

En las economías capitalistas podemos identificar dos unidades fundamentales y dos agentes, la más importante y base de todo el aparato económico es la Unidad Familiar, donde se efectúa el consumo, el ahorro e inversión y se transforman los bienes y servicios consumidos en energía humana; la Unidad Productiva que procesa los llamados factores de la producción: la tierra, el capital, la energía humana o trabajo, los conocimientos y el capital que sirve para adquirir las materias primas, equipos, tecnologías o insumos que consumen las empresas de producción; el primer agente, el mercado, cumple tres funciones especializadas: comercializa bienes y servicios, comercializa dinero y comercializa trabajo o energía humana, un segundo agente es el Estado, que debería garantizar la libertad y el orden institucional, para que se puedan dar las operaciones de las demás unidades. En estas economías se minimiza la injerencia del Estado como regulador y se espera que sea el Mercado a través de las fluctuaciones en la demanda que hacen los consumidores y la oferta de bienes y servicios de la empresas, el que auto regule todo el sistema, afectando los precios de estos, lo cual hará que las unidades productivas decidan aumentar o restringir la producción, según cuan atractivos consideren los precios.

Comunismo: El Estado como regulador de la economía

En las economías comunistas el mercado no opera como regulador, es el estado el que toma las decisiones de que y cuando se produce, en forma centralizada, de acuerdo a las demandas  generadas por los entes encargados de proveer de bienes y servicios a la población.

Cooperativismo: Algunas diferencias con otros movimientos

Aún cuando el cooperativismo se origina en las acciones liberadoras de obreros urbanos y trabajadores rurales oprimidos por el capitalismo, se diferencia del enfoque sindicalista característico de los movimientos obreros, pues busca que las personas a través de la disciplina y el consumo racional, ahorren, para crear un capital de inversión, que les permita crear empresas, se hagan propietarios de ellas para laborar en ellas y se conviertan en prestadores y usuarios de los servicios; entre ellos, el de canalización de las compras de los bienes y servicios que consumen los mismos asociados, formando así un mercado seguro para los proyectos productivos que apoyen o emprendan los asociados. Esto significa que se inicia en un proceso liberador de la dependencia a los sueños y aspiraciones de las personas propietarias de las empresas, para construir sus propios sueños basados en el esfuerzo propio y la ayuda mutua: el empresarísmo cooperativo. El cooperativismo se diferencia del enfoque igualitario de la lucha de clases, por sus diferentes vías, pues se fundamenta en el principio de armonía y cooperación entre los seres humanos, lo que va en contravía con cualquier método que implique violencia física, psicológica, económica o social, que conduzca al sufrimiento de la raza humana, como ocurre con la guerra y métodos de terrorismo o represión cualquiera sea su justificación política o ética. El poder de los obreros no depende de sus ingresos, sino de su capacidad de compra, si se unen para efectuar sus compras podrán obtener el ahorro suficiente para crear sus propias empresas y genera empleo permanente, como lo expresaba en el siglo XIX el “Médico de Los Pobres”, Dr. William King.

La propuesta cooperativa es: Disciplínese en el consumo, compre de manera inteligente, ahorre para invertir productivamente y cree su propia empresa en asociación con otras personas, basándose en principios de libertad, igualdad, solidaridad, equidad y mutualidad bajo un gobierno democrático, lo que conducirá a la justicia social y económica. En forma sencilla: cree una cooperativa mediante el esfuerzo propio y la ayuda mutua con otras personas que tengan sus mismas necesidades y aspiraciones o asóciese a una existente, para crear riqueza, que se distribuirá de manera equitativa y justa, entre quienes participan activamente en ella.

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